sábado, 31 de julio de 2010

mirar el horizonte

La actitud de mirar el horizonte llega naturalmente a la tercera bocanada de humo.
Para ilustrarlo, seleccioné la escena final de "La vida acuática", de Wes Anderson. En la parte superior de la imagen se observa al héroe fumando pipa y mirando el horizonte.

martes, 22 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V: el enemigo

Aquí vemos el prototipo clásico del fumador de cigarrillo. Noten el color amarillento de la piel, las ojeras pronunciadas y el cabello descuidado, seguramente por el hábito de pensar pelotudeces. A estas alturas, los devastadores efectos de la nicotina industrial ya son irreversibles. Aunque quién sabe; tal vez una buena cachetada pueda ayudar a atenuarlos.

sábado, 12 de junio de 2010

sábado, 5 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V

Acabo de leer a la rápida un artículo lllamado: "Aneurisma aórtico abdominal: otra consecuencia grave del tabaquismo". Se trata de una dilatación que se produce en una arteria, no entendí mucho pero suena feo. Así que ya pueden irse enterando los fumadores de cigarrillo de que son candidatos al aneurisma cuático ese. Cámbiense a la pipa y serán salvos; todavía hay tiempo. 

Los niños pueden cachimbear

Siempre que lo hagan como Santiago, en pipa de juguete y acompañados por un adulto.

martes, 1 de junio de 2010

"Dios mío, no! ... ¡está rota!"

En El templo del sol, hay un pasaje en que Tintín y el capitán Haddock -sempiterno fumador- están encerrados en una celda esperando que verdugos de una civilización precolombina acaben con ellos. En ese trance, Haddock padece lo mejor y lo peor que puede pasarle a un cachimbero: consigue encender su pipa pese a no tener fósforos y, acto seguido, ésta se le cae al suelo y se le rompe. Haddock, pese a estar en una circunstancia angustiosa, parece lamentar más la rotura de la pipa que su propio fin. ¿Tiene el capitán las prioridades cambiadas? No lo creo, pues qué mejor que abandonar este mundo envuelto en una nube de humo.

martes, 11 de mayo de 2010

Hernán Miranda, cachimbero


Prometeo



Prometheus es la marca del encendedor

que llevo en el bolsillo

Prometheus viene de Austria

y no del Cáucaso

Y está claro que no robó el fuego del cielo

puesto que se alimenta de gases envasados

por mano humana.


Otra particularidad: Prometheus

da una llama oblicua

especial para encender las pipas

que según averiguo

ya se fumaban en tiempos de Homero

pero en este lado del Atlántico

cuando América no se llamaba América

y Heracles no gobernaba desde el Pentágono.


Y mientras dejo

que mi pipa hecha de espuma de mar humee

siento caer sobre el techo

un océano vaciado sin misericordia

por las desatadas fuerzas relampagueantes del cielo.

Permítanme soñar

que soy un viejo marinero

listo para zarpar verticalmente

por el océano jamás de los jamases encadenado

de la lluvia.