martes, 3 de agosto de 2010

El fumador de Liniers




Liniers, el dibujante argentino, en el primer libro de su encomiable serie Macanudo, anota que un tal Sánchez fuma pipa para parecer más inteligente. Cuando leí esa viñeta por primera vez la leí mal; pensé que Liniers había escrito “para ser más inteligente”. Era buena la idea: fumar requiere un tipo de calma que fomenta el instinto contemplativo.

Si la inteligencia consiste en entender el mundo –en su trama natural y social– y a uno mismo –identificando deseos, miedos y creencias– entonces la contemplación es una condición necesaria –y tal vez suficiente– para conseguir ese entendimiento. Mientras fumamos, acompañados del tranquilo desplazamiento del humo que nos envuelve, observar el transcurso del propio pensamiento de modo controlado se vuelve natural. Quizás en eso consista este vicio de fondo que cuesta tanto dejar: en asistir a esa suerte de teatro donde la inteligencia se ocupa de sí misma, pero de una manera lo suficientemente lenta como para que podamos aprender de ella sin caer en el vértigo de una auto vigilancia que sólo consigue agudizar el ruido interno.

sábado, 31 de julio de 2010

mirar el horizonte

La actitud de mirar el horizonte llega naturalmente a la tercera bocanada de humo.
Para ilustrarlo, seleccioné la escena final de "La vida acuática", de Wes Anderson. En la parte superior de la imagen se observa al héroe fumando pipa y mirando el horizonte.

martes, 22 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V: el enemigo

Aquí vemos el prototipo clásico del fumador de cigarrillo. Noten el color amarillento de la piel, las ojeras pronunciadas y el cabello descuidado, seguramente por el hábito de pensar pelotudeces. A estas alturas, los devastadores efectos de la nicotina industrial ya son irreversibles. Aunque quién sabe; tal vez una buena cachetada pueda ayudar a atenuarlos.

sábado, 12 de junio de 2010

sábado, 5 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V

Acabo de leer a la rápida un artículo lllamado: "Aneurisma aórtico abdominal: otra consecuencia grave del tabaquismo". Se trata de una dilatación que se produce en una arteria, no entendí mucho pero suena feo. Así que ya pueden irse enterando los fumadores de cigarrillo de que son candidatos al aneurisma cuático ese. Cámbiense a la pipa y serán salvos; todavía hay tiempo. 

Los niños pueden cachimbear

Siempre que lo hagan como Santiago, en pipa de juguete y acompañados por un adulto.

martes, 1 de junio de 2010

"Dios mío, no! ... ¡está rota!"

En El templo del sol, hay un pasaje en que Tintín y el capitán Haddock -sempiterno fumador- están encerrados en una celda esperando que verdugos de una civilización precolombina acaben con ellos. En ese trance, Haddock padece lo mejor y lo peor que puede pasarle a un cachimbero: consigue encender su pipa pese a no tener fósforos y, acto seguido, ésta se le cae al suelo y se le rompe. Haddock, pese a estar en una circunstancia angustiosa, parece lamentar más la rotura de la pipa que su propio fin. ¿Tiene el capitán las prioridades cambiadas? No lo creo, pues qué mejor que abandonar este mundo envuelto en una nube de humo.