martes, 22 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V: el enemigo

Aquí vemos el prototipo clásico del fumador de cigarrillo. Noten el color amarillento de la piel, las ojeras pronunciadas y el cabello descuidado, seguramente por el hábito de pensar pelotudeces. A estas alturas, los devastadores efectos de la nicotina industrial ya son irreversibles. Aunque quién sabe; tal vez una buena cachetada pueda ayudar a atenuarlos.

sábado, 12 de junio de 2010

Los fumadores de pipa no forman un grupo homogéneo


Para nada.
Los hay de todos tipos.




sábado, 5 de junio de 2010

El cigarrillo es enemigo de la pipa V

Acabo de leer a la rápida un artículo lllamado: "Aneurisma aórtico abdominal: otra consecuencia grave del tabaquismo". Se trata de una dilatación que se produce en una arteria, no entendí mucho pero suena feo. Así que ya pueden irse enterando los fumadores de cigarrillo de que son candidatos al aneurisma cuático ese. Cámbiense a la pipa y serán salvos; todavía hay tiempo. 

Los niños pueden cachimbear

Siempre que lo hagan como Santiago, en pipa de juguete y acompañados por un adulto.

martes, 1 de junio de 2010

"Dios mío, no! ... ¡está rota!"

En El templo del sol, hay un pasaje en que Tintín y el capitán Haddock -sempiterno fumador- están encerrados en una celda esperando que verdugos de una civilización precolombina acaben con ellos. En ese trance, Haddock padece lo mejor y lo peor que puede pasarle a un cachimbero: consigue encender su pipa pese a no tener fósforos y, acto seguido, ésta se le cae al suelo y se le rompe. Haddock, pese a estar en una circunstancia angustiosa, parece lamentar más la rotura de la pipa que su propio fin. ¿Tiene el capitán las prioridades cambiadas? No lo creo, pues qué mejor que abandonar este mundo envuelto en una nube de humo.